De Fiesta por Tailandia

Songkran. La Guerra del agua (13-15 de Abril) actualmente el 2559

El Songkran es sin duda la gran celebración que hay en Tailandia, la fiesta más importante del país.

Tailandia se prepara para celebrar esta fiesta de la llegada del nuevo año tailandés. En esta fiesta se realizan ceremonias budistas y espectáculos culturales.

Como en otros países las familias se reúnen y renuevan vínculos familiares y muestran gratitud y respeto a los ancianos.

Este festival encarna lo más profundo de la cultura tailandesa y el agua es uno de los signos que protagoniza los rituales celebrados durante estos días, es una manera simbólica de limpiarse de lo negativo y empezar el nuevo año con renovada energía.

En la fiesta, la gente junto con sus familiares y amigos salen a la calle a disfrutar de una auténtica batalla de agua, comer y beber todos juntos.

El Loi Krathong: Mostrando respeto al agua (luna llena de noviembre)

Tiene lugar en la noche de luna llena del duodécimo mes del calendario lunar tradicional tailandés; en el calendario occidental viene a coincidir normalmente con la del mes de noviembre, es entonces cuando miles de tailandeses se dirigen a ríos, lagos y pantanos a poner su Loi Krathong que son barquitos hechos de hojas con velas que flotan sobre el agua.

Así pues, todos los ríos se llenan de miles de pequeñas luces flotando.

En Chiang Mai los Loi Krathong además de flotar, vuelan. En el norte es tradición dejar volar miles de pequeños globos aerostáticos.

 

La palabra “Loi” significa “flotar” “Krathong” es una balsa de alrededor de un palmo de diámetro fabricada tradicionalmente con una sección del tronco del banano decorada con hojas de la misma planta, flores, lamparillas, barritas de incienso, etcm aunque antiguamente, los tailandeses solían hacerse cortar las uñas de sus manos y los cabellos, haciéndolos flotar también con las balsas, como símbolo de las partes negativas de uno mismo que se dejan atrás.

Muchos tailandeses creen que dejar flotar un “krathong” les proporcionará buena suerte y lo hacen en honor y agradecimiento a la diosa del agua, Phra Mae Khongkha.

Durante el festival, tienen lugar espectáculos de fuegos artificiales y concursos de belleza. Además de venerar a Buda con las luces de las candelas de las pequeñas balsas, el acto de hacer navegar éstas por el río simbolizaría la renuncia y superación de todos los rencores, malos humores y puntos flacos de cada uno, a fin de comenzar una nueva vida sin ellos.

El festival probablemente tuvo su origen en la India; sería, pues, un festival hindú similar al Diwali, en el que se depositan lamparillas flotantes sobre el Ganges como expresión de gratitud a la deidad del río por la vida otorgada a lo largo del año. Según los escritos de S.M. el Rey Rama IV (1863), el festival, brahmánico en su origen, habría sido adaptado por los budistas tailandeses como ceremonia en honor del Señor Buda.

El Phi Ta Khon: La fiesta de los fantasmas (22-23 de junio)

Los tailandeses son, en general, muy supersticiosos y muchos suelen creer en fantasmas. Prueba de ello es este festival que se celebra en el pueblo de Dan Sai, en el noreste de Tailandia, y en el que se montan procesiones de gente disfrazada de fantasmas. Es una especie de Halloween tailandés con mucho whisky de arroz.

Phi Ta Khon

Es uno de los festivales más conocidos dentro del grupo de festivales de Boon-Luang o practicados en la comarca de Dan-Sai de la provincia de Loei, en Tailandia del Nordeste.

Este festival se organiza en Junio, por diversión general del pueblo y por motivos de superstición relacionada a la agricultura. En el festival hay muchos “Bang fai” para adorar a Phaya Than que es la divinidad que da la lluvia a la tierra.

Leyenda del origen del festival

Phi Ta Khon tiene origen en una antigua leyenda. Pra Wessandorn (nombre que se utiliza para hablar de la etapa de Buda antes del Nirvana) y Pranang Matsri estaban volviendo a su ciudad finalmente. Pra Wessandorn había salido de ésta, porque por aquel entonces tenía mala suerte y para lo que decidió salir de la ciudad, practicar preceptos religiosos y tomar buenos hábitos mientras viviera en el bosque.

Finalmente cuando él y su familia tuvieron que volver a la ciudad y abandonar los hábitos, mucha gente (así como espíritus) quisieron decirles adiós. El festival de Phi Ta Khon imita esta parte de la vida Pra Wessandorn.

Vestimenta

Lo más llamativo del festival de Phi Ta Khon son los vestidos tradicionales. Hay 2 tipos de Phi Ta Khon. Son Phi Ta Khon Yai (Phi Ta Khon grande) y Phi Ta Khon Lek (Phi Ta Khon pequeña). El vestido de Phi Ta Khon Yai está hecho de bambú tejido imitando la figura de un fantasma y es más o menos 2 veces más alto que una persona normal.

Cada año, sólo un hombre y una mujer pueden vestirse con estos vestidos. Diferentemente, todas personas pueden ponerse las máscaras de Phi Ta Khon Lek si quieren, las cuales están hechas de las hojas de coco y Huad (es un material de bambú que se usa para cocinar arroz glutinoso) pintado con muchos colores.

Las vestimentas se acompañan con narices muy grandes y cuernos. Además, cubren sus cuerpos con vestidos coloridos que han hecho con muchas piezas pequeñas de tela.

El Festival de los tatuajes: SAK YANTS

Cada marzo, el templo de Wat Bang de Nakhom Pathom, Tailandia, se convierte en el escenario de una
extraña fiesta conocida como el Festival del tatuaje Wat Bang Phra o festival Sak Yant.

Este es quizás una de las fiestas más peculiares del país.

Durante el festival cientos de personas hacen cola para conseguir uno de los tatuajes mágicos tailandeses.

Origen

Estos tatuajes tradicionales son conocidos como “Sak Yant”, su nombre deriva de “sak” (tatuaje) y “yantra” (geométrico), ya que son diseños que deben respetar cierta estructura y códigos.

Se cree que estos tatuajes otorgan todo tipo de poderes como el de esquivar balas o atraer a la persona que se quiere (Angelina Jolie lleva uno destinado a esto). Durante la ceremonia, muchos de los participantes quedan poseídos por espíritus y se convierten momentáneamente en animales.

Mientras que en la mayoría de los países occidentales los tatuajes son vistos como una forma de arte, en Tailandia, un país con una cultura profundamente arraigada en la superstición y la espiritualidad, los tatuajes se consideran más que obras de arte superficial.

Al principio los estudiantes practican sobre piel de cerdo, y a medida que van mejorando tatúan a modelos tailandeses, que reciben tatuajes gratis.

Las cinco líneas

Es el más popular de los sak yants. Cada línea representa un conjuro, que dicho 108 veces puede llevar a quien tenga el tatuaje a un mayor nivel de meditación.

1. La primera línea evita castigos injustos, limpia espíritus no deseados y protege el hogar.

2. La segunda le da la vuelta a malos horóscopos y a la mala suerte.

3. La tercera protege de la magia negra;

4. la cuarta favorece la buena suerte y

5. la quinta estimula el carisma y atrae al sexo opuesto.

Los participantes emulan a los guerreros tailandeses que hace varios siglos se tatuaban animales convencidos de que esas figuras les defendían en las innumerables guerras que libraban con los ejércitos de los reinos vecinos de Birmania y Camboya. Los tailandeses consideran que si estaban cubiertos por estos tatuajes sus pieles serían impenetrables durante las batallas.

Diseño:

El diseño generalmente debe tener alguna alusión al tigre, animal sagrado para los monjes budistas que brinda fuerza y protección, o a un dragón, que significa fuerza y sabiduría. Además de formas de animales, incluyen símbolos y letras del alfabeto tailandés.

Con la asistencia de decenas de miles de personas, el evento se convierte en todo un espectáculo cuando las posesiones espíritu-animal comienza. Algunos entran en trance durante varios minutos y gritan como locos, mientras que otros aletean los brazos como pájaros (Dios Garuda), hacen el mono (Dios Murugan) o se mueven como los reptiles (Diosa Naga). Algunos se hincan a rezar, otros corren despavoridos y otros simplemente sacan fotos y disfrutan del espectáculo.

Las multitudes rodean y dejan paso a los iniciados que, tras pasar por un trance profundo en su camino hacia el templo, acuden a invocar los espíritus a través de sus tatuajes de animales. En la explanada que se abre alrededor del templo los monjes budistas, maestros tatuadores, realizan la ceremonia del Sak Yant usando el mai sak, varilla de metal terminada en una punta.

La tinta que se introduce en la piel de los participantes se elabora con los más diversos ingredientes:

hierbas, veneno de serpiente e incluso cenizas de cigarro. Una vez que el tatuaje se completa el monje lo bendice soplando sobre la tinta para infundirle energía divina. El tatuado debe abstenerse desde ese mismo momento de tomar alcohol y drogas de toda clase, además de robar y mentir.

Tras la ceremonia, los fieles recién tatuados están protegidos de cualquier tipo de dolor corporal y, si quiere, puede volver cada año al Sak Yant a renovar sus “poderes” con nuevos tatuajes.

Al final, los voluntarios forman una barrera para detener a los “poseídos”. A menudo les pellizcan las orejas, para según dicen eliminar el espíritu que habita en ellos.

Los tatuajes son prácticamente gratuitos, puesto que los creadores sólo piden una ofrenda. Éstas consisten en flores, incienso y cigarros. El costo total de ésta varía de 70 a 100thb. La mayoría de los visitantes dejan ofrendas extras en efectivo para ayudar al mantenimiento del templo y los monjes que ahi viven. Al final del día las ofrendas son llevadas al exterior para ser vendidas nuevamente a los visitantes, asegurando así que estas sean consistentes y sustentables al re-utilizarlas.

La mayoría de los que entran en trance son hombres, pero las mujeres también se apuntan a estos tatuajes. Debido a que los monjes no deben tener contacto alguno con la piel femenina, el tatuaje es realizado apoyando su mano sobre una pequeña manta o pedazo de papel, mientras dos personas (generalmente quienes esperan su turno para ser tatuados), fungen como asistentes sujetando la piel de la persona que recibe el Sak Yant.

Salud:

Los monjes utilizan la misma punta afilada para realizar todos los tatuajes. La sumergen en alcohol entre uno y otro, pero utilizan la misma cubeta de una mezcla de tinta, aceites, veneno de serpiente y por supuesto restos de sangre de otras personas. Únicamente utilizan guantes o un pedazo de papel o tela al tatuar a las mujeres, pero está por demás decir que no utilizan cubrebocas, así es que no es el ambiente más sano y estéril para realizarlo.

Superstición:

Tailandia es un país muy supersticioso en el que el animismo y las creencias populares se entremezclan con el budismo. Más de uno pensará que esto de la magia negra suena a película de terror barata. Pero en Tailandia no suena así. Las supersticiones y las creencias en el más allá condicionan a la sociedad y mucho. No es asunto de cuatro gatos en los pueblos del noreste. Sino algo metido en la mente de muchos tailandeses. Sobre todo si vienen de ascendencia china.

Por ejemplo, siempre que el ejército tiene que afrontar alguna misión delicada acude a ciertos hechiceros que se comenta son capaces de ver el futuro. O que en el golpe de estado de hace ocho años visitaron a un importante chamán camboyano, quien preparó a los militares para derrocar al entonces líder Thaksin Shinawatra.

El buffet para monos: La fiesta de los primates.

Sucede cada noviembre y se llama Festival del Mono y mola.
El pequeño pueblo de Lopburi (al norte de Bangkok) es famoso por sus ruinas y su enorme cantidad de monos. Hace unos 20 años un empresario local puso un buffet libre para los monos para agradecerles traer tantos turistas. Rápidamente la idea gustó y se convirtió en una tradición. Desde entonces, cada año miles de personas se reúnen para dar de comer a los divertidos primates.

La fiesta es tan sencilla como efectiva: el templo tailandés de Prang Sam Yot se convierte en el escenario de un festín en que se ofrecen cuatro toneladas de comida y golosinas a los macacos del lugar, a quienes se cree, por aquellas inmediaciones, descendientes del dios Hanuman.

Así, los monos degustan a su antojo y los asistentes al suyo, en tan surrealista evento se puede disfrutar de espectáculos de música y baile tradicional con una coreografía en la que, claro, los bailarines actúan disfrazados de monos.

La oferta es espectacular: verduras, huevos duros, bebidas y, especialmente, kilos y kilos de fruta colorida y apetecible dispuesta en llamativas pirámides.

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